La Barra
Se ubica aún más al este, a 15 km. de la península. Lejos de los grandes edificios, aparece tras el doble puente ondulante como un pintoresco pueblito donde la arquitectura se mezcla con la naturaleza.
La Barra es el centro de la vida nocturna, con pubs y discotecas que le dan una ritmo particular; el lugar perfecto para la realización de eventos. Tiene las más bonitas y concurridas playas, ideales para los deportes náuticos, los más exquisitos frutos de mar servidos en pequeños restaurantes que atienden sus propios dueños, una atrayente variedad de tiendas, hoteles cinco estrellas, casinos y sofisticados spas.
La pesca es excelente -en especial de corvina negra-, y además cuenta con centros deportivos (canchas de golf, de tenis) emplazados en entornos inigualables, galerías de arte y ateliers abiertos al público, museos y ferias de antigüedades.
Atrae con su brisa, su cambiante arquitectura, sus rincones agrestes, emblemáticas puestas de sol, y el perfecto equilibrio entre sofisticación, mar y diversión.