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INFO GENERAL |
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WORLD FACT BOOK
PUNTA DEL ESTE
Es una península que asoma al Océano Atlántico a través de 60 km. de las más diversas y hermosas costas. Su particular belleza, el justo equilibrio entre naturaleza y sofisticación, su tranquilidad y seguridad y la cordialidad de su gente le permiten ofrecer una amplísima variedad de actividades que satisfacen las expectativas más exigentes. Se puede disfrutar de las playas -las hay solitarias, concurridas, incluso nudistas; de aguas mansas o ideales para los deportes náuticos-; recorrer el corazón del balneario y dar un paseo de compras -donde encontrará las mejores marcas internacionales-; degustar un plato frente al mar en un restaurante de cocina internacional; ir al cine, a una galería de arte, a un festival de jazz. También se puede cruzar a la Isla Gorriti o visitar la reserva ecológica de la Isla de Lobos, probar suerte en el casino, ver un atardecer desde Punta Ballena, disfrutar de la vida nocturna de La Barra o, simplemente, dar un paseo por la rambla. La oferta de deportes no es menor: se puede jugar al golf -existen tres canchas en La Barra y Punta Ballena-, al fútbol, al tenis, al polo, hacer surf, kitesurf o windsurf, buceo, ala delta, footing, salir de pesca -embarcado, de tiburón o en los muelles- o presenciar alguna competencia local: desde seven a sides de rugby a regatas de yatching, pasando por fútbol, rally y maratones. Se dice que Punta del Este lo tiene todo. En Terramar creemos que es verdad. Queremos ayudarle a descubrirlo.
LA BARRA
Se ubica aún más al este, a 15 km. de la península. Lejos de los grandes edificios, aparece tras el doble puente ondulante como un pintoresco pueblito donde la arquitectura se mezcla con la naturaleza. La Barra es el centro de la vida nocturna, con pubs y discotecas que le dan una ritmo particular; el lugar perfecto para la realización de eventos. Tiene las más bonitas y concurridas playas, ideales para los deportes náuticos, los más exquisitos frutos de mar servidos en pequeños restaurantes que atienden sus propios dueños, una atrayente variedad de tiendas, hoteles cinco estrellas, casinos y sofisticados spas. La pesca es excelente -en especial de corvina negra-, y además cuenta con centros deportivos (canchas de golf, de tenis) emplazados en entornos inigualables, galerías de arte y ateliers abiertos al público, museos y ferias de antigüedades. Atrae con su brisa, su cambiante arquitectura, sus rincones agrestes, emblemáticas puestas de sol, y el perfecto equilibrio entre sofisticación, mar y diversión.
JOSÉ IGNACIO
Es, al igual que Punta del Este, una península con una playa brava y una mansa. Ubicado a 40 km. de La Barra era, antiguamente, un pequeño pueblo de pescadores. Con el paso del tiempo se ha ido transformando en uno de los lugares más exclusivos y tranquilos del balneario. Celebridades del espectáculo y de la cultura, empresarios, aristócratas y soñadores, lo eligieron para convertirlo en su lugar habitual de veraneo. Está lo suficientemente cerca de La Barra y Punta del Este y, a la vez, lo suficientemente lejos. Al estar situado sobre una elevación permite que siempre aparezca como fondo el faro, la ensenada de rocas y, tras ellos, el mar. De playas solitarias y amplias, apacibles paradores de madera y refinados restaurantes, veladas de música clásica y tambores templándose en los fuegos de carnaval, José Ignacio resulta un remanso nacido de un entramado de naturaleza, sofisticación y misticismo.
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